Archive for the ‘corrupción’ Category

November 17 2008 6 Comments

Petrogate y otras causas de una depresión periodística

Yo no quería escribir sobre Petrogate. Como dijo mi profe de Taller de Periodismo de Investigación, Ricardo Uceda: No termino de entender el rollo de Discover. Pero no porque no entienda qué cosa sucedió, sino porque se ha dado tanta vueltas (muchas innecesarias) que el tema cansa, sobre todo porque como muchos otros temas, se está desviando jodidamente de las cosas importantes, y está desviando la atención de temas también importantes.

Primero me resistía a llamarle ‘Petrogate’, pero como van las cosas… aunque no creo que se baje a nuestro robusto presidente (o si?), si involucra a las cabezas y hasta se bajó un gabinete completo, entonces, vale el apelativo. Pero, entre tanto ‘faenón’ y ‘aceitada’, destapada felizmente por Cuarto Poder, me parece de lo peor que se hayan concentrado TODOS (medios tradicionales y alternativos) en Rómulo, como el aceitador, Lucianita, como la chica linda que tiene que estar involucrada sí o sí. Y bueno, quienes le han dado alguna cobertura a los temas de fondo, creo que han sido muy pocos, o se han perdido un poco en el (cyber)espacio.

Bueno, luego de la caída de Rómulo, y haciendo un repaso a los últimos acotecimientos, me declaré deprimida periodísticamente por varias razones:

1. ¿Cuál es el límite entre la famosa ley del lobbie y el tráfico de influencias? O sea, si existe algo tan surrealista como una ley para hacer lobbies, siendo a línea entre una cosa y otra, TAN delgada, ¿por qué se puede incumplir esta ley, como señala El Comercio en esta nota, y todos seguir viviendo tan tranquilos como si nada? O sea, que sólo haya una lobbista en el Perú que cumple esta ley ¿no les parece, coleguitas, un tema importante?

2. Es tan importante el saber quien chuponeó, como el sancionar lo escuchado en la conversación. Aunque la mayoría trata de destacarlo así, en algunos casos se pierde la pluralidad y ya me está sonando  a que quien ‘defiende’ una cosa trata de no mencionar la otra. Al menos esa sensación que me queda, sobre todo después de escuchar la discusión RMP - Claudia Cisnero/Philiph Butters. Yo estoy de acuerdo con la publicación de los audios, pero el poner la difusión de la conversación como primer tema y el chuponeo en segunda, o visceversa, no hacen a nadie pontificador de nada. Vamos, no hay que perder la perspectiva, AMBAS COSAS son importantes. Un chuponeo ha denunciado un acto de corrupción, pero ¿se sigue chuponeando? ¿cuánta gente está siendo invadida en su privacidad? ¿cuánta gente inocente está siendo espiada en su intimidad? Como bien rescató Pamela de una frase del Chema “por sintetizar las cosas, en un afán por facilitarles la información al público, los periodistas dejamos de ver la realidad completa”. No pues! una cosa es el justo y necesario debate, otra la ‘partidarización’.

3. ¿Qué clase de periodismo queremos (los ciudadanos y los periodistas)? Aquí está la causa mayor de mi depresión periodística. Como dice el poli, me preocupa el futuro de mi profesión. Cierto que en la universidad las cosas se ven distinto, ‘cuando yo estè en un medio, haré o no haré x cosas’. Sin embargo en la universidad también nos enseñan (o recuerdan) que los medios son también empresas. No seamos ilusos, así funciona la vida, pero eso no quiere decir tiene que la empresa deba pasar sobre la necesidad de hacer un periodismo decente.

Hace poco mi amigo Manuel Enrique, se mandó con un post muy interesante sobre el periodismo. Tiene razón en algunas cosas, y aprovecho para mencionarlo ahora. Primero mi buen amigo, no generalizar. Sostengo, me quiero morir siendo periodista, como muchos otros de mi generación (y de otras) pero no a lo Zavalita, porque Zavalita no es el único modelo con el que podemos salir de las aulas, o empezar en la cancha (que no siempre es lo mismo). Déjame ser más optimista. Aun creo en ‘cambiar el mundo’ como cambiar mi mundo, sacarme el ancho por las cosas que creo y que quiero, por lo que considero justo…al igual que muchos otros, o como lo demuestra el ejemplo de muchos otros.

En esa línea, me pareció mostro que se abra un debate sobre el periodismo en el Perú a raíz del encarcelamiento de Magaly (periodista, nos guste o no) y de los petroaudios. Creo que el debate se desvió y terminó en un pleito periodístico que no iba a tener freno claro… y que lo tuvo con la salida de AAR de Perú21.De acuerdo o no con la línea editorial de dicho diario, y sin necesidad de santificarlo, creo que el descabezamiento de Perú21ha devuelto, de alguna manera, las aguas a su cauce, a parte del verdaderamente necesario debate, que creo resumo en la pregunta con la que empieza esta atropellada catarsis.

Lástima que ese sea el precio para que todos nos pongamos a pensar qué cuernos queremos o esperamos del periodismo o del ser periodistas. En como es cierto, eso de la fricción entre empresas periodísticas y periodismo. De cómo es bueno retirarse cuando lo crees conveniente y de cómo también es bueno quedarse como lo crees conveniente. De cómo es necesario saber jugárselas por lo que crees y de cómo el hecho de hacer un destape o publicar cierto tipo de información no sólo implica ‘hacerte famoso’, sino que conlleva una responsabilidad tan grande como la de Spiderman. Sobre cómo el periodismo si es un gran poder (el 4to?) y cómo nos hizo daño alguna vez (hace no mucho) que ese poder se centralizara, o que no existieran voces disidentes y razonables.

Retomando. El caso Magaly, creo que se debió enfocar por el lado de como lo de la ‘difamación’ puede terminar teniendo significados maleables y terminar convirtiéndose en una excusa para atacar a algunos periodistas (no de espectáculos). Lo sucedido este fin de semana con el Especial del Humor (que no veo y que no me gusta), aunque no es programa periodístico, me hacen regresar a esa reflexión, porque no creo que Rómulo León de puntada sin hilo.

Ojo, no digo que estemos ante el fin de la libertad de prensa, que estemos moviéndonos en medio de mafias que controlan publicaciones ni nada por el estilo. No a los fatalismos. Sólo reflexiono dentro de la depresión periodística, que me ha causado el pobre desarrollo informativo de lo de los petroaudios, el periodismo de periodistas y la salida de AAR (una patada al hígado y a la autoestima periodística por los ‘motivos’ que él explicó hoy) de Perú21.

Como mostró ayer Cuarto Poder, destapes de corrupción hay para rato. A ver como nos portamos con lo que viene (periodistas, blogger y ‘personas naturales’).

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September 23 2008 7 Comments

¿Aborte a su congresista?

Anoche llegaba a mi casa muerta de sueño, cuando un sobre dónde se lee “Congreso de la República” me hizo abrir mis ojitos color pepita de níspero de par en par… entonces sonreía. No, no es que esperara que mis congresistas adoptadas me envíen sus datos operativos, pero el sólo hecho de ver el sobre en mi escritorio me emocionó.

Y bueno… la respuesta, la esperada:

Dos cosas: Primero, a quien haya ido a dejar la carta a mi casa, la próxima vez tenga la amabilidad de no levantarle la voz a mi señora madre, porque mi dirección yo la envié bien escrita, como tengo registrado en el cargo, y no es mi culpa que no hayan podido hacer una sencilla transcripción y por lo tanto esté mal consignada en la carta de respuesta… motivo por el cual se perdieron para llegar a mi casa. Y menos culpa de mi madre, que apenas ayer se enteró de este rollo.

Y Segundo… señor Velásquez Quesquen (a quien escuché en RPP): los bloggers no queremos ser contralores. Yo soy periodista, y sobre todo ciudadana. Qué están entendiendo ustedes por ejercicio de la ciudadanía… es otro rollo. Por otro lado, tal vez se están dejando llevar por los nombres de nuestros blogs, algunos bastante más pintorescos que otros. Pero como dijo Willie, en las cartas enviadas firmamos con nombre, apellido y DNI. No estábamos bromeando con nuestra cartita. Broma es la que nos están jugando ustedes al olvidarse que, si bien el blog es nuestra cyber-tribuna, nosotros somos de carne y hueso. Con deberes y derechos (bla, bla, bla) y todo lo que bien dice nuestra sacrosanta Constitución, esa de la que muchos de ustedes tanto verborrean.

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September 22 2008 3 Comments

El Congreso y los problemáticos procesos de adopción

La semana pasada, metida en la campaña “Adopte un Congresista”, fui al Congreso a dejar mis dos cartas pidiendo información sobre los gastos operativos de las congresistas Nancy Obregón e Hilaria Supa. Me dijeron una semana, que se podía extender hasta cinco días más. Estoy pensando que sus siete días serán siete días hábiles y luego cinco más… o sea, sacando mi cuenta, los doce días pueden traducirse hasta en tres semanas. No se acuerdan de la campaña? Chequeando el blog del Paki y este instructivo video de JC, se refresca la memoria.

Pero, por las puras estoy sacando cuentas. Si le han negado la información a Perú21, y a Rosa María que son parte de medios reconocidos, no se van a tomar el trabajo de hacerlo conmigo. Peor aun, después de como han estado respondiendo los señores congresistas en cuestión a nuestra humilde campaña.

Primero: Mercedes Cabanillas en RPP diciendo que ella a la única persona que le tiene que rendir cuentesa es al contralor general. ¿Perdón? ¿Será que la señora Cabanillas no considera que alguien, de los miles de peruanos que votaron por ella podría estar interesado en saber como usan los políticos sus impuestos?

Creo que los congresistas deberían mostras un poquito más de respeto por los ciudadanos. Escuchar a Cabanillas diciendo que “si se hace eso con el Congreso, debería hacerse con todas las instituciones políticas”, mientras Patricia del Río le repreguntaba “perfecto, ¿por qué no comenzamos por el Congreso?”, y nuestra ex presidenta del legislativo respondía “No, comencemos por todas”, me pareció una muestra de soberbia que no corresponde al nivel que ellos quieren otorgarle al legislativo en sus declaraciones. Un nivel que, si revisan las encuestas (todas las de este año y del año pasado), los ciudadanos no percibimos, o mejor dicho, percibimos que es.. paupérrimo.

Segundo: El video de útero. tv donde nuestros adoptados (salvo excepciones), nos tiran arroz.. con roche. Bueno señores congresistas, si no les gusta el nombre de nuestros blogs, lo sentimos mucho. SI en el Congreso no abundaran las situaciones en las que ustedes se burlan de nosotros (caso Menchola, Canchaya, Sucari, Anaya, etc.), estos humildes ciudadanos no tendríamos que voltear la mirada de vez en cuando a ver en que andan ustedes, y podríamos seguir ocupando nuestro blog cosas más… personales tal vez.

Por otro lado, es lamentable que se refieran a nuestra campaña como una burla. Si tuviera oportunidad de hablar con alguno de ellos sobre el tema sólo le diría dos cosas: Una, Rosa María Palacios no llamó a los bloggers para que armemos la campaña “Adopte un congresista”, esa iniciativa es nuestra, y le pusimos ese nombre porque de alguna manera tenía que llamarse si queríamos llamar su atención. ¿Tal vez preferían que se llame Adopte un Otorongo? Y dos, ¿les parece una burla que un ciudadano trate de hacer cumplir una ley?

La falta de costumbre, supongo…

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August 04 2008 7 Comments

Ponme tu sueldito acá! (o como acabar de desbaratar la imagen del Congreso)

Más efectivo que el comercial (¿?) del BBVA Banco Continental. Pero, lamentablemente estamos hablando de una señora que, apuesto lo que quieran, hasta las 8 a.m. del domingo poquísimos tenían idea de quien era. Que fea forma de dejar su nombre para la posteridad, por Dios!

Margarita Sucari es la vedette de la semana en el Congreso de la República (ella no tiene blog, de frente se mandó con web propia) O sea, justo cuando pensábamos que con Torres Caro y Espinoza estábamos frente al colmo de la sinvergüenzada, nos venimos a enterar gracias a Reporte Semanal que doña Margarita, congresista de… ¿UPP? por Puno, solicitó a una auxiliar que deje parte de su sueldo en su despacho. ¿Por qué? Jorge Saldaña, en El Comercio, tiene la historia mejor contada de la situación.

“Tienes que saber compartir” el sueldo. Bajo estos argumentos, me preguntaba cuántos peruanos han visto este video, han leído esta noticia hoy y han pensado “otra de los congresistas”. Otra.

Sin pretender restarle importancia a este bochornoso asunto, me pregunto ¿qué está pasando en el Congreso? ¿qué está faltando para que sus miembros conserven un mínimo de decencia? Aunque definitivamente, algunos congresistas son más sinvergüenzas que otros, este parlamento termina entrando de igual forma a la historia como “uno de los peores congresos que hemos tenido”. Cierto, pero ¿qué Congreso no ha entrado a la historia con ese rótulo los últimos 25 años?

¿Cuál es entonces el verdadero problema? ¿Por qué situaciones como estas se repiten a un ritmo cuasi desesperante? ¿Por qué las noticias que se refieren a estos temas suelen empezar con frases como “otra vez”? Leía un post (buenísimo) de Jomra, donde ensaya una respuesta “Del Congreso no, de los congresistas“, a raíz de declaraciones de Carlos Tapia, donde dice:

El Congreso peruano está fracasando, lo hace en su conjunto, y en parte es porque la institución está configurada para que triunfen los más rastreros del politiqueo nacional, pero no podemos obviar que el principal problema del Congreso de la República son nuestros congresistas

Cierto, el problema del Congreso son los congresistas, y siempre lo han sido (sin ánimo de entrar en análisis históricos que no podré sustentar sin la debida información, sigo en la linea pregunta / opinión). Pero ¿a qué se debe que estas personas lleguen a ser congresistas? Pues a dos cosas: a que pertenecen a un partido político que superó una valla electoral, y a que nosotros votamos por ellos. Cierto, muchas veces la votación para congresistas termina siendo más inconsciente que la votación para presidente, pero ¿por qué?

Aquí me atrevo a ensayar dos respuestas: Primero, porque los partidos políticos ya no existen, por lo tanto cualquier movimiento que funcione cual combi donde puedan treparse todos los que quieren entrar por la puerta fácil (por ejemplo… el partido de Ollanta), convoca no necesariamente a los mejores, sino a los que por ahí estaban, y claro, se llenan porque al fondo hay sitio, y luego se separan con la mayor facilidad, como hemos visto pasó con UPP-PNP y Unidad Nacional con Renovación y Solidaridad Nacional.

Lo segundo, sin tener que ser excusa, se deriva de lo primero. ¿A quién podemos elegir, si los “partidos” nos regalan un menú plagado de una sarta de: a) desconocidos b) mediocres c) sinvergüenzas d) completos desconocidos, tanto para ellos como para nosotros, y con pocas (o ninguna) garantía que puedan hacer un buen trabajo e) Todas las anteriores? A esto le sumamos que a mucha gente no le importa por quien esté votando, que mucha gente vota por promesas y no por propuestas, entre otras perlas, y tenemos como resultado joyitas como las de este Congreso.

¿La solución? No se si solución, pero tal vez un paliativo, sería que los partidos políticos tengan que cumplir ciertos requisitos (con stándares más elevados, los que tenemos ahora son paupérrimos, y no tienen nada que ver con el nivel educativo, pero si con otros asuntos como juicios pendientes y demás) para poder lanzar a tal o cual como posible congresist. Y que no sean 120 por “partido”. Redistribuyendo mejor las cuotas, tal vez ganaríamos calidad.

El video de Reporte Semanal, ya colgado en el YouTube, lo encontré en el útero (que hoy 04/08 estuvo de aniversario y aunque tomó el vodka solito… igual un abrazo Marco! aunque no hayas invitado :P). Pero entrando a la página del YouTube, me di cuenta que está dividido en tres (1, 2, 3). Para los que quieran chequear completo.

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March 17 2008 1 Comment

Lo que el juició nos dejó (y nos sigue dejando)

Me resisto a llamarlo megajuicio. Y no porque no crea que sea una grandiosa oportunidad para demostrar que la justicia puede existir, no es que no valore lo trascendental que es para el país que se pueda establecer la responsabiliadad política en casos de violación a los DD.HH y la sanción más estricta en casos de corrupción. Es por simpre afán de no alimentar el show mediático que al principio se armara ante este juicio.

Show del que es responsable el acusado por el célebre “Soy inocente” que siguió al “Aquí mando yo” del doctor César San Martín

Esto hace ya más de tres meses. Desde entonces mucha agua ha corrido por el río y muchos testigos han pasado por el banquillo. Desde el “inexistente” Santiago Martín Rivas, hasta Gustavo Gorriti, pasando por casi todos los agentes del que en vida fuera el Grupo Colina, jefes del SIE, SIN y reputados periodistas de investigación. Todos ellos han expuesto lo mejor de su repertorio, donde los pro fujimoristas y los antifujimoristas, siempre encuentran de que agarrarse.

Una mirada simplista puede decir que “es la palabra de unos contra la de otros.” Sin embargo, a quien me dijo eso hace pocos días, le respondo: No, no es tan sencillo. Hay pruebas y testigos de que existió una matanza en Barrios Altos y que murieron estudiantes inocentes en la Universidad La Cantuta, a manos de un grupo armado. Eso es contundente. Por otro lado, es imposible que se haya fabricado una historia tan exacta como la de La Cantuta, y se haya obligado a mentir a todo un destacamento. Si bien es cierto que en este juicio salen a la luz muchas contradicciones sobre la memoria, por parte de todos los involucrados, es cierto también que más son los acuerdos que los desacuerdos entre los diversos testimonios que involucran a “las más altas esferas”.

Como pasa el tiempo (Y también los argumentos)

El argumento de la defensa lo destruye la misma defensa, al caer en una probada contradicción y confirmar lo dicho por Keiko Fujimori (que es innegable que Colina existió). Así tiran al tacho y quitan toda credibilidad a uno de sus testigos importantes: Santiago Martin Rivas (entre otros). Entonces, si le quitan credibilidad a su testigo…¿cuál es su defensa? La manoseada estrategia del buen tonto es imposible de creer. En ese sentido, concuerdo con algo que hace unos meses se dijo en el tercer piso: deberían hacerle caso al director del diario La Razón, Uri Ben Schmuel, (y a Mefistófeles):

¿Y qué es lo que debería decir Fujimori en vez de “no me acuerdo” o “desconozco”, dando así la impresión, además, que trata de lavarse las manos tirando la pelota a los militares de los cuales era su comandante supremo? Debería decir: “Sepan todos que muchos países democráticos tienen grupos especiales para neutralizar terroristas. Las eliminaciones selectivas no son violaciones a los derechos humanos sino por el contrario un medio eficaz y moral que permite al Estado defenderse de quienes quieren sembrar la muerte y la destrucción.

Es decir, me quedo con que no debería hacerse el tercio y reconocer que esa fue parte de su estrategia, no necesariamente planeada por él, pero aceptada y avalada. Y se equivocó. ¿Los resultados de las acciones del Grupo Colina fueron trascendentales para la lucha contra el terrorismo? No, en lo más mínimo, al contrario. Mostraron lo bien que podían ejecutar, pero con un pésimo trabajo de inteligencia de por medio. El Grupo Colina no desactivó la cúpula de Sendero, no atrapó a Abimael Guzmán, y no estuvo (como grupo) en zonas de emergencía, dónde casi siempre era imposible diferenciar quien es quien y donde salvar el pellejo era la consigna (ojo, esto no justifica masacres como la de Cayara o Accomarcca, etc.).

Hay algo que he ido confirmando en cuanto avanza el juicio: la lucha contra el terrorismo siguió caminos inciertos, y las medidas tomadas no fueron, precisamente, las más adecuadas. El Estado, sus representantes, en nombre de la institucionalidad no pueden responder con medidas pasionales, ni bajo un código de Hammurabi mal aplicado, sino de manera inteligente, programática, respetando y preservando la vida del inocente. Como se desprende de una inteligente editorial de Augusto Álvarez Rodrich: el orden público no puedee ser un valor supremo al que se subordina, incluso, a la vida humana.

Fujimori tiene que responder por estos y otros errores garrafales cometidos bajo su mando (o su comando), pues cada vez es más obvio que si un grupo como Colina, no escapó ni a la prensa ni a murmullos de oficina en el Pentagonito, tampoco ha podido escapar del conocimiento de todos los altos mandos, sobre todo después de la dichosa felicitación presidencial, prueba tan contundente como el video de Jara y Martin Rivas, diga lo que diga este último. A menos que todos los altos mandos sean, como diría Alan García, unos soberanos idiotas.

¿Cuestiones de popularidad?

Justamente, el presidente García acaba de declarar en Japón, que reconoce los méritos del gobierno de Fujimori, como eliminar la inflación - en la que él nos dejó sumergidos - y luchar contra el terrorismo (con discutibles tácticas). En el colmo de la franelería declaró que “somos un país que ha dejado que un japonés sea su presidente. Esto prueba que Perú tiene confianza en Japón”. Si esa declaración le sube los puntos en Japón, ¿se los bajará en el Perú?

Declaración tan desatinada como la de Jorge Del Castillo, nuestro amnésico Primer Ministro - que el día de su testimonio en el juicio dio muestras de una prodigiosa memoria que le hizo falta en el caso Pandolfi - quien respondió al pedido de observadores internacionales, sobre la necesidad de emitir el juicio en el señal abierta, con la sentencia “dependerá del rating”, pues probablemente la gente preferiría ver un noticiero a esa hora. ¿Será? ¿Ya hicieron su estudio de mercado, o qué? no pecaré de maliciosa… sólo estaremos atentos. Pero déjeme decirle, humildemente, señor Del Castillo, que hay mucha más gente interesada, de la que usted y su cuestionable imaginación, podrían contar.

Para ver el juicio por internet, Terra.tv

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March 15 2008 1 Comment

Tu-la tienes que pagar, tu-la tienes que pagar

Y dice así…

Anoche llegué a casa en una combi que pasaba esta antiquísima canción de Natusha, (te juro, te juro, te juro, que me las vas a pagar..lararararara), y sinceramente este detalle no sería anecdótico si no me daba con la desagradable sorpresa con la que Prensa Libre me recibiría: en sesión reservada, Tula Benites salió libre de polvo y paja, de la acusación que hace más de diez meses, está sobre su cabeza. O sea, para el Congreso, Tula, tu-no-la-tenías-que-pagar.

La cosa fue así:
Se necesitaba 48 votos para denunciarla constitucionalmente, y sólo se lograron 39. (buen resumen en el útero). Y aunque Aurelio Pastor diga que es irrelevante para el resultado, lo peor del asunto es que la señora Benites tuvo la desvergüenza de votar en el debate sobre su acusación. Recientemente reincorada al término de su suspensión, es evidente que SU ética no la invitó a abstenerse de votar. Y la ética de Gonzáles Posada tampoco lo invitó a impedir este voto. Ante este acto imperdonable, pues lo considero una terrible burla para todos peruano que se respete, es triste afirmar que no podíamos esperar otro resultado.

Al menos en primera instancia.

Al día siguiente, es decir, hoy, quizá por “presión mediática y de la opinión pública”, como manifestara lacrimogenamente Benites, se logró su desaforo.

Tres delitos…¿tres?

El meollo del asunto, o la justificación del primer resultado, fue el debate sobre la validez de acusar a la ahora ex legisladora por los tres delitos: peculado, colusión y falsedad genérica. Claro, luego del escándalo, 66 parlamentarios hicieron tripas corazón y votaron a favor de la acusación completa, de acuerdo con los tres delitos. ¿Cómo dicen? Repasemos.

El delito de peculado, según el Poder Judicial, se refiere a El funcionario o servidor público que se apropia o utiliza, en cualquier forma, para sí o para otro, caudales o efectos cuya percepción, administración o custodia le estén confiados por razón de su cargo. Razones hay.

Por su parte, el delito de colusión, también por cortesía del PJ, establece en el artículo 384 del código penal: a) Que el sujeto activo sea funcionario o servidor público; b) Que el funcionario o servidor público, por razón de su cargo o comisión, intervenga en contratos, suministros, licitaciones, concursos de precios, subastas o cualquier otra operación semejante; c) Que defraude al Estado o entidades u organismos del Estado. Es válida la denuncia, quedará en el juicio que se le realice, demostrar la pertinencia.

Finalmente, el delito de falsedad genérica, establece que: “El que de cualquier otro modo que no esté especificado en los Capítulos precedentes, comete falsedad simulando, suponiendo, alterando la verdad intencionalmente y con perjuicio de terceros, por palabras, hechos o usurpando nombre, calidad o empleo que no le corresponde, suponiendo viva a una persona fallecida o que no ha existido o viceversa, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de dos ni mayor de cuatro años.” Y aquí es en lo <
span style="font-family:trebuchet ms;"> único en lo que han podido ponerse de acuerdo los otorongos.

Saque cada uno, sus jugosas conclusiones. El Poder Judicial determinará si Benites cometió peculado y colusión, luego del juicio pertinente. Si para unos es culpable por administrar mal los fondos que se le asignaron para su personal, para otros, como el congresista Carlos Raffo, no lo es. Maravillas de la interpretación de las leyes…

¿A cocachos aprenderemos?

Una vez más, la imágen del Congreso queda por los suelos. Sinceramente, no me atrevería a llamarlo el peor Congreso de la historia, puesto que este calificativo rota en todos los Congresos que he tenido oportunidad de conocer en mis 25 años de vida. Sin embargo, si merece una gran llamada de atención porque es evidente que la población termina cada vez más decepcionada y desinteresada ante los escándalos que el Poder Legislativo, más conocido como el Hemicirco, protagoniza constantemente.

¿Qué pueden hacer los congresistas, nuevos o antiguos? Pues además de no trabajar en blindajes partidarios (que el APRA tuvo que desarmar ante el llamado del presidente García les jalara las orejas), no tratar de justificar este tipo de acciones injustificables, ser firmes en las sanciones y no navegar en los eufemismos de las interpretaciones al momento de sancionar otorongos.

Es interesante darle una mirada a la actitud del APRA, fácil el único partido “constituido y firme” dentro del volátil conjunto de partidos que nos rodean. Es la primera vez, que yo recuerde, que no se pueden poner de acuerdo para votar en bloque. Es obvio que la crisis que generó doña Tula dentro del partido, los puso en una posición en la que no esperaban nunca estar porque no tenían idea de como responder. Sin embargo, el resultado de la votación del primer día no sólo refleja la falta de liderazgo que el mismo secretario general Mulder reconoce, si no deja para la reflexión un par de cosas: por un lado, ¿el invitado Giampietri hace lo que le da la gana en el disciplinado partido del pueblo? ¿por qué la dispersión en el APRA ante el tema? es decir, más de diez meses han tenido para poder coordinar una decisión como bancada, y así evitar recurrir a la sanciones internas. Finalmente, afirma que Alan García es quien tiene que tomar la palabra para poner orden en casa.

Por nuestra parte, considero que a los ciudadanos nos queda dos cosas: establecer un efectivo sistema de vigilancia (al que felizmente han contribuído de alguna forma bastante saludable los medios de comunicación) y tener mucho más cuidado y responsabilidad con las personas que colocamos en el Congreso. Finalmente, quienes votamos somos nosotros… ¿a quién responsabilizar de la podredumbre entonces? ¿Es que queremos seguir pretendiendo ser ovejas, cuando hace rato dejamos de caminar en cuatro patas?

Aquí, el video del recuerdo cercano: La subcomisión de Asuntos Constitucionales aprobando la acusación a Tula Benites, con toda consideración y respeto. Pero ya ves, pretendiste burlarte del pueblo, y ahora tu-la-tienes-que-pagar pues, querida Tula. Conste, no es bronca, es justicia.

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October 25 2007 1 Comment

Censo compro, censo vendo.

En un acto de ombloggismo puro, que no debería permitirme por tener este espacio abandonado, hago públicas las razones por las que el 21 de octubre fui a censar, a pesar de haber afirmado tajantemente que este censo era una completa estupidez y de haber dicho dos días antes: el domingo yo quiero dormir.

Sencillo: me ganó la curiosidad. Esa es la verdadera razón, más allá de que fue por ayudar a mis amigos (coordinadores de zona ellos, buscando empadronadores desesperadamente) y obviando claro los diez soles que no me hacen ni más pobre ni más rica, (aunque me ayudaron dos días a pagar el taxi para no llegar tarde a la chamba).

Sigo pensando que el censo es una “cortina de humo” para justificar gastos injustificables, por no decir que es una de las mayores muestras de estupidez política en nuestro país. Remitiendome a la definición de censo que nos regala Andina (chequeen también wikipedia si desean): El Censo Nacional permite saber cuántos somos, dónde estamos y qué necesitamos las personas que vivimos en el Perú. Luego de debatirlo con más de 100 personas, aún no encuentro cómo, con las 26 preguntas de la encuestilla más cojinova del mundo, se puede sacar una muestra al menos de manera más o menos precisa, la calidad de vida de los peruanos. ¿Cuántos celulares se tiene? ¿En qué distrito vivía su madre cuando usted nació? O sea…hablamos.

Es gracioso, en todas las casas en las que entré me trataron muy bien a mi y muy mal al censo. “¿Preguntan sonseras, no señorita?” o cosas como “Y por esto no se puede salir todo el día?”, o una de las mejores frases “Señorita, yo tengo cable, pero no es mío. ¿Si pongo eso, me cae el DUNA?”. O”Señorita, ya que me censó, ¿ya puedo salir?” Tengo que confesar que me reía mucho con esa pregunta. “Salga nomás! ¿qué le van a decir? Si le dicen algo, le dicen que la empadronadora les informó mal ps”, oh sí, cuanta maldad de mi parte! (ja!). Una sonrisa luego de mi “malvada” respuesta, cerraba nuestro trato.

Una orden de inamovilidad sin sentido (aunque tengo que reconocer que fue extraño y confortable ver las pistas casi totalmente vacías), 40 preguntas insulsas y un escandaloso gasto que sigue involucrando al ya escandaloso SIS. Un censo totalmente aburdo! Mis colegas bloggueros tienen, definitivamente, más y mejor información, aquí.

Decía que me ganó la curiosidad. ¿Curiosidad de qué? De ver las distintas reacciones de las personas entrevistadas, de conocer un poco más las distintas realidades dentro de un mismo distrito, una misma avenida, una misma quinta. Y para conocer todo eso, me sirvió mucho más las conversaciones con la gente que las marcas que hice con lápiz en un cuadernillo. Y fue un placer, entre gaseosas, agua, galletas, yogurt, tampico (y también sin ellos), conversar con las 20 familias que pude censar (no, no eran 14 para todos), recoger sus impresiones sobre el censo (y sobre la vida) y poder cruzar la pista bailando bajo el sol que se le dio la gana de salir.

No puedo negar que una parte de mi quería quedarse en casa y dormir hasta muy tarde para luego salir a romper con la orden de inamovilidad y concursar por el polito de Cloter, que al final ganó mi jefe (bieeen Willie!)…pero soy periodista (y antropóloga frustrada)…me ganó la curiosidad.

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