Periodistas!
Debo dejar de ser el grinch de los días de… sino, no podría decir hoy, Feliz Día Coleguitas. Aunque aveces creo que el periodismo aun se debate entre ser cumplidor y ser mediocre, (hay muy pocos atisbos de brillantez… ), debo reconocer que me parece que la prensa está mejorando con relación a años anteriores.
Claro, la referencia primera que tengo de la prensa es de la época fujimorista (soy del 83, no recuerdo prensa de la época primera de Alan, excepto por las historias de Somos llamadas “Memorias de una limeña”), y luego la prensa satanizadora del nada santo presidente Toledo (afán de reivindicarse), veo esta prensa en la que me toca vivir y felizmente trabajar, con buen ánimo. Confío en que más temprano que tarde dejaremos de ser portadores de un mar de conocimientos con una punta de dedo (meñique) de profundidad.
En ese sentido, tengo que agradecer infinitamente a mi querida María Mendoza (una excelente profesora, a la que también tengo la suerte de encontrar en la chamba… y no, no lee mi blog) por haberme hecho leer en la universidad “Los cinco sentidos del periodista” y “Los cínicos no sirven para este oficio“. Ya voy por el 6to libro de Kapuscinski desde entonces. Y también tengo que agradecerle a otro profe muy querido, Ricardo Falla (que tampoco lee mi blog, así que no es patería!) por haberme cuasi obligado a cambiar un libro de Tom Wolfe, por uno de Oriana Fallaci en mi curso de Nuevo Periodismo: ahora tengo la colección casi completa de la Fallaci antes de La rabia y el orgullo.
Hoy mi jefe me preguntó por qué estudié periodismo. Es increíble como mi mente resumió las razones en cuatro en menos de dos minutos: porque siempre me encargué de cuanto periódico mural hubo en el cole (incluído una efímera revista escolar), porque siempre he sido curiosa (tanto que soñaba con ser detective), por contreras (nadie en casa lo esperaba y aun no lo esperan) y porque quiero cambiar el mundo (no pienso explicar esto detenidamente porque me da flojera).
Bueno, para todos los periodistas que tienen o no razones para serlo, para todos los que tienen la vocación, y para los que quieren leerlo, les dejo un regalito, una cita de la Fallaci:
Temo al periodismo por esto ¿Qué otro oficio permite a uno vivir la historia en el mismo instante de su devenir y también ser un testimonio directo? El periodismo es un privilegio extraordinario y terrible, no es raro, si se es consciente, debatirse en mil complejos de ineptitud. No es raro, ante un acontecimiento o un encuentro importante, que sienta como una angustia el miedo de no tener bastantes ojos, bastantes oídos y bastante cerebro para ver y opir, y comprender, como una carcoma infiltrada en la madera de la historia. No exagero cuando digo que en cada experiencia profesional dejo jirones del alma.
(Entrevista con la historia, página 10)
y una del maestro, Kapu
Es un error escribir sobre alguien con quien no se ha compartido al menos un tramo de la vida.
que, además de la clásica:
Creo que para entender el periodismo, ante todo, hay que ser un buen hombre, o una buena mujer: buenos seres humanos. Las malas personas, no pueden ser buenos periodistas. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias.
(también del libro Los cínicos no sirven para este oficio, lean esta recomendación de Blanca Vásquez)
me sirven todos los días para recordar porque estudié periodismo, porque soy periodista, y porque me quiero morir siendo periodista. Amén.


















