Periodismo Digital, pero periodismo ante todo

Después de semanas bombardeada de preguntas (propias y ajenas) y pseudo respuestas sobre el periodismo digital… me atrevo a escribir algunas conclusiones.

Se que muchos de mis colegas pueden decir “yala”, pero escribo esto a partir de la frase de una compañera que me decía que no me preocupe tanto por la vida 2.0: “Tu chamba está en el impreso, no con aplicaciones de la web. Claro que en el futuro te va a servir, pero hasta que ese futuro llegue, concéntrate solo en el impreso”. No me creyó cuando le dije que el ‘futuro’ ya había llegado.

1. Internet sí es la gran oportunidad para el desarrollo profesional para un periodista. Puedes (y debes) aplicar todo lo que te enseñaron en la universidad y lo que no, también. Puedes desarrollarte mejor al tener la oportunidad de explotar los diversos formatos a los que te permite acceder la web, y puedes equilibrar mejor tu postura con la de tu público. Las fuentes de información son mucho más variadas, por lo que también tu criterio y todo lo que te enseñaron en la univesidad (verificar fuentes, cruzarlas, buscar ángulos novedosos para la noticia, etc.) estará puestas a prueba.

2. Mayor exposición. Tu trabajo estará expuesto a muchísimas más personas, que sabes que serán bastante críticos con lo que hagas. O sea, si te equivocas -que lo hacemos más seguido de lo que quisiéramos-, lo haces en grande (en mucho más grande que antes), y si aciertas, también. Pero la interacción con tu público también es una buena medida para plantear o replantear tu trabajo.

3. Una plataforma no mata a otra. Pero si obliga a que se replantee su función en el espacio. La televisión, la radio, los periódicos y (hasta) la web han ido evolucionando de acuerdo a coyunturas, y el público acude a cada una de ellas por distintos motivos, pues cada uno busca satisfacer sus diversas necesidades informativas de maneras diferentes. El reto para los medios es reinventarse y complementarse. El reto para el periodista es explotar sus habilidades y romper el paradigma de que el soporte condiciona tus habilidades. Claro, cada uno destaca por cosas distintas y siempre ha sucedido que nos complementamos, pero el explorar otras herramietas más allá de tu grabadora (para los chicos del impreso), es una buena oportunidad para ver las cosas desde otro ángulo.

4. La web hace confluir escritos, audio y video. Tremenda ventaja. Las empresas periodísticas deberían dejar de ternerle miedo y los periodistas deberíamos dejar de tener flojera…

5. Para ser periodista digital debes saber manejar la plataforma (eso se aprende), pero sobre todas las cosas deber ser periodista. Que la curiosidad, la profundidad, el interés, la verificación de datos, el manejo de fuentes y demás maravillas no se pierdan con la excusa de la inmediatez o alguna otra paparruchada por el estilo.

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8 Responses to “Periodismo Digital, pero periodismo ante todo”

  1. elquequieras says:

    La tía dice que no duerme jaja, sólo cierra los ojos para hacerlos descansar y seguramente se le cae le pescuezo con el mismo fin.

  2. Salud

    Creo que hacía mucho tiempo que no estaba tan de acuerdo con vuestra merced como ahora.

    No sé por qué se plantea la cuestión como una “guerra”, por qué se olvida tanto que el mensaje es lo importante, no tanto el medio (aunque el mensaje se deba adecuar, en su presentación, al medio, claro), tampoco entiendo por qué se denuesta tanto la Web cuando hay páginas que son considerablemente más leídas (e influyentes tal vez) que medios impresos (con tiradas más bien discretas)… ¿Prejuicios? ¿El encanto del olor a tinta?

    Hasta luego ;)

  3. Miguel Angel Vallejo Sameshima says:

    La actualidad de 24 horas ha muerto, ahora todo llega en un clic de actualización en las webs de medios que actualizan rápido. El lead o estructura piramidal de la noticia que trajo a estos lares Pedro Beltrán, parece que también, porque para qué contar la misma historia que ya todo el mundo conoce porque la vio en todos los medios, mejor darle un análisis o enfoque.

    Y sin embargo, ya estaban muertos hace décadas. La actualidad de 24 horas por la radio, el lead por la televisión. Entonces, ¿qué ha cambiado?

    En cuestiones de software, no se ha hecho mucho por sintonizar la edición impresa con la web, los enlaces entre uno y otro son apenas desarrollos incipientes. Ahora cada web es una agencia de noticias, pero la mayoría en el Perú cuenta con poco personal y se le da poca importancia a la producción de noticias propias (videoreportajes, notas de actualidad rápidas, pequeños programas televisivos o radiales dentro de la web). Sin embargo, como en otras latitudes, ahora los medios son corporaciones, ya son empresas periodísticas en varios soportes.

    En cuestiones de hardware, de tan naturales que parecen, el celular y la pesquisa por Internet han sido hasta ahora el mayor cambio, creo. ¿Acaso en los 80s uno podía comunicarse fácilmente con la redacción o la redacción con el periodista o entre periodistas? ¿Cuán fácil era investigar a un entrevistado o sospechoso de delito en tiempos pre Internet?

    El hardware trae algunas cuestiones, surgidas de la bronca Rupert Murdock vs. Google. Murdock quiere cobrar por sus contenidos en medios web. Como Google le dice que si lo hace no incluirá en sus resultados de búsqueda nada de los medios de Murdock, su corporación decidió crear Plastic Logic, el próximo año. Plastic Logic, simple hoja A4 donde, como en un Ebook, Juan Pérez podrá bajar los diarios que quiera pagando su suscripción, y almacenará todo lo que dé su capacidad, más de 10 mil páginas por lo menos, con parámetros de búsqueda facilísimos para su información.

    De lo que se ha perdido, no necesariamente por la tecnología. Antes las redacciones tenían bibliotecas donde pasar el tiempo, antes el periodista leía más y vivía más tiempo en la calle y no tenía que preguntar dónde queda tal calle o tal institución. Ese cambio ha sido más lento, y ya se dio.

    Y sin embargo, los hombres son los hombres. Los individuos cambian más lentamente que su cultura y las culturas cambian más lentamente que sus estructuras mentales y políticas. La tecnología obra más lento en aspectos trascendentales de la vida cotidiana de lo que uno aprende a usar Twitter. Uno no deja de ser autoritario por comprarse un celular, no deja de ser racista por chatear 10 horas al día, no deja de ser flojo por tener un blog. Algunas cosas cambian rápido, otras toman más tiempo.

    Ray Bradbury dijo que para escribir su ciencia ficción se inspiraba en el pasado. Qué venga el futuro.

  4. Internet es en el fondo un canal, al que hay que adaptarse, por las distintas herramientas en las que se puede actuar. Pero la comunicación por texto y sus creaciones siguen siendo similares.

  5. Hola.
    Es una nota acertada. Sin embargo, la cuestión surge a partir de lo que mencionas al final: “Para ser periodista digital debes saber manejar la plataforma [...] pero sobre todas las cosas deber ser periodista. Que la curiosidad, la profundidad, el interés, la verificación de datos, el manejo de fuentes y demás maravillas no se pierdan con la excusa de la inmediatez o alguna otra paparruchada por el estilo”. Si de inmediato nos miramos los unos a los otros y nos hacemos la pregunta “¿Sabes lo que es objetividad y veracidad en la red?”, ¿qué habríamos de responder?
    Un periodista debería saber lo que significan. Y eso bastaría para comenzar a considerar su aporte como valioso, su información confiable y su criterio como referencial. Pero de nuevo, ¿quién puede atreverse a decir “soy un periodista digital”? ¿Bajo qué principios y líneas de acción debe catalogarse a alguien de ese modo?
    ¿Acaso con la irrupción de la red no se han modificado incluso los lineamientos de acción de un periodista? ¿El hecho de tener tantos datos (ojo: datos, no información) sueltos y accesibles por allí mientras se surcan las aguas virtuales nos dan la certeza de poder obtener ese dato certero y confiable?
    Hace días, a propósito del caso Ariza, leí en un periódico de un tipo, un embaucador chileno que se hizo pasar por un miembro del servicio de inteligencia chileno que ‘confirmaba’ las labores de espionaje del vecino sureño en nuestro país; y todos (Velásquez Quesquén y los periodistas que lo rodeaban incluídos) le creyeron (hasta que más tarde se desveló la mentira). ¿Y si eso funciona a través de algo tan ‘confiable’ como la radio y la TV, ¿no nos augura una potencial manipulación de la verdad en la red?
    Creo que el periodismo, labor sacrosanta y delicada, en el entorno digital debería cambiar sus paradigmas. Desde la forma en que se recogen los datos, la verificación de las fuentes, la consecución de las primicias (si es que se les puede llamar así) y la forma en que se propalan. Y es que ya el mundo es otro. No creo que sea tan sencillo como decir “aprovechemos la existencia de la red para hacer más efectivo el periodismo”.
    Es curioso que mientras más tecnológico sea, menos duradero se proyecte. Los datos guardados en los medios digitales tendrán menos probabilidades de persistir dentro de los próximos cien años. Sin embargo, aún tengo un periódico de inicios del s. XX, y un incunable del s. XVIII aún vigoroso. Los datos de mi disco duro difícilmente se mantendrán por 80 años. Y si nos apoyamos sólo en lo digital ahora… ¿quień sabrá de nosotros luego?
    Paradojas de esta vida…
    Saludos. Te felicito por este blog.
    :)

  6. Una pregunta. Has dejado un post en el blog de anaclet pons?
    saludos desde valencia.
    derrida.

  7. Excelente blog felicitaciones

  8. Durante toda la historia de la humanidad todos los seres humanos han generado contenidos. Eso no es novedad. Pero no todos han tenido acceso al lenguaje, menos a la escritura y menos aún a los medios audiovisuales o ahora muchísimo menos al Internet. Los antiguos dueños de los medios de comunicación eran los sacerdotes, los reyes y los artistas al servicio de estos. De esta forma se ha registrado el acontecer humano: según los dueños de los medios y su tribu de seguidores. Esa tribu hace poco se llamaba comunicadores. Hoy en día, en teoría, todos pueden hablar, por eso la tribu de comunicadores está desesperada por recuperar el sitial que ya perdió y se aferra al último recurso: dar cátedra de qué decir y cómo decirlo. Lo único semejante luego de 5,000 años es el modelo: los dueños de los medios y sus marcas. Durante años los dueños fueron los papas y su marca el catolicismo. Las preguntas son varias: ¿acaso con Internet se acabó el modelo?, ¿dónde entras tú en ese esquema, posees el medio o el medio te usa a ti?, ¿a fin de cuentas una empresa como Google a quién tiene que responder, a sus usuarios o a sus inversionistas?, ¿quién se hace inmensamente rico con el Internet; Google, Yahoo!, Microsoft o tú? Bajémonos un poco de la nube y pisemos tierra: nada fundamental está cambiando. El asunto no es volverse fan a morir de las redes sociales y ponerlas como la panacea a los problemas de comunicación. El asunto es CREAR, crear empresas como Google, Flickr, Twitter… ¿a dónde está esa tribu de creadores y quién la alienta?


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