El lunes, mi buen amigo JC y yo fuimos a escuchar (gracias a la invitación que me regaló un amigo que no veo hace muuucho.. gracias Tomacini!) al Quinteto Villalobos.
Estos sujetos tocan música que de niña me parecía aburridísima, pero que ahora escucho con nostalgia y disfruto en regular medida. No voy a decir que es lo que regularmente me acompaña en el mp3, porque mentiría, pero si tiene sus momentos y los disfruto mucho, como por ejemplo el lunes, que disfruté un montón de escucharlos en el auditorio del Santa Úrsula.
Y antes de compartir la melodía con la que terminaba el programa (que suena espectacular, realmente) me quedé pensando: en un momento uno de los integrantes dijo que ellos no sólo tocaban en lugares cerrados, sino que también iban a las fabelas, a hospitales, o a donde los llamen, porque ‘escuchar esta música te hace un poquito mejor persona’. Cuando escuché esta frase, lo primero que pensé es en un episodio absurdo de mi infancia, que aquí va en resumen:
Tenía muy pocos años cuando visité a la tía J. La tía J, muy linda, muy churra, muy ‘pituca’, y muy adorable. Igual que toda su familia. Un día me encontró en la cocina conversando con la empleada, que me hacía escuchar ‘la chica de chicago’. La tía J le dijo: ‘no le hagas escuchar esas vainas a la enana…’ y añadió con su mejor sonrisa: ’su papá le hace escuchar música clásica’. La empleada se rió mucho, y a mi me dio ataque de vergüenza, porque pensé que había metido a la señora en problemas.
Bueno, el escuchar tal o cual música (definitivamente no aprendí mucho de lo que me hacía escuchar mi señor padre) no te hace mejor en comparación con… nadie. Una vez depurada mi anécdota, mientras disfrutaba de la siguiente melodía, creo que entendí eso de que la música te puede hacer un poquito mejor persona: sólo hay que sentirla (como todo), si te da la gana. Darte la chance de escuchar un ratito este tipo de música tan ‘limpia’, hasta tranquiliza.
Casi puedo decir que por un ratito me sentí un poquito mejor persona. Hasta que abrí los ojos y recordé que en mi mp3 estaba dándole vueltas al adorable ruido de mi más nueva adquisición: Anberlin. Igual, la sensación de tranquilidad dura un buen rato, regresa de vez en cuando y es una bonita ruta de escape, que no está de más tener en el mapa. Al contrario. Gracias Tomacini por las entradas!!








November 15th, 2008 at 1:33 pm
Es la primera vez que escucho a este quinteto y debo confesar que me han seducido con su ritmo…
Ahora yo me encuentro en un proceso de descubrir nueva música y estoy dando la bienvenida a todo lo que llega a mi camino: Es un gran período de pruebas y me está gustando lo que esta llegando a mis oídos.
Ten por seguro que, empezando por este grupo, buscaré a otros que toquen música similar.
Saludos.
November 17th, 2008 at 6:54 pm
Hola Catita yellow blue; sí ese día la pasamos bien.
e lembra que eu shikero muito jajajaj .
Buena música; un capuchino en starbucks ( peor es nada jiji) y una excelente conversa ; gracias por aconsejarme bien
November 17th, 2008 at 6:55 pm
ahora tou fiçando feliz
December 16th, 2008 at 7:13 am
Guapa:
Recién leo tu post, tras un mes y más del concierto. Leí algunas notas iniciales que me interesaron y me encontré con este post que prometiste escribir y que no logré leer en su momento. Me da gusto que hayan aflorado tantas sensaciones en ti. Lo que hace la música…
Un abrazote y a ver cuándo me haces la taba a alguna función culturosa…
T