Era una de esas madrugadas en las que, desparramada en la cama, divagaba. Y le hacía preguntas al cosmos, sin esperar respuesta inmediata a ellas, pero digamos que era un ejercicio para formular mis interrogantes existenciales de manera decente para saber por dónde ir a buscar la contestación. Y aunque no me gusta El Alquimista, si me dejo sorprender con algunas “señales”.
Por eso me pareció extraño que en un momento, cuando yo estaba desconectada de la música que me acompañaba, regresé como si alguien me hubiese jalado el cabello de la dimensión donde me encontraba, a la realidad. Regresé con algunas preguntas existenciales en la mano, y lo primero que escucho es “No quiero soñar, mil veces las mismas cosas, ni contemplarlas sabiamente. Quiero que me trates suavemente”.
Si! la gran ausente del concierto (de la gira me verás volver) que Soda dio el año pasado: Trátame suavemente. Ahora, eso que tiene q ver con mis preguntas y respuestas existenciales? Pues mucho, sobre todo la frase que me regresó a la realidad, porque aunque en el conjunto de la canción, la connotación puede ser otra (de hecho lo es), en ese momento sólo me dijo directamente: deja de construir castillos en el aire Catalina, y regresa. Digamos que hay cosas “reales” que estaba a punto de dejar de lado por “soñar mil veces las mismas cosas”. Conciente (de alguna forma) de ello, ahora me espera chamba ya no de escapista (la habitual), sino casi de arqueóloga.
Válido. Y claro, una gran canción, que nadie sabe por qué cuernos Ceratti y compañía no la tocaron en el concierto del año pasado. Aquí para los nostálgicos, mi canción del fin de semana.







