Por ello, no me sorprende el spot de la San Martín, y sinceramente no esperaba encontrar un debate tan fuerte en la cholósfera. No me sorprende porque si repasamos la memoria, los comerciales universitarios, y sobre todo los de la mayoría de particulares recurren al argumento de “si no estudias aquí no eres nadie, o no vas a ser el mejor”, pero dicho al revés y de modo más bonito (recuerdan el de la UPC? Ese de los médicos entierran sus errores? o los de la USIL? ) . Y lamentablemente, en esa lógica de mercado, se corre el gran riesgo de ningunear, de una u otra forma, a quienes no se pueden pagar esas universidades, llegando a alimentar por lo bajo la exclusión/auto exclusión.
Lógica del mercado
Recuerdo que hace unos meses, en una entrevista de trabajo me dijo el productor: “lo que nosotros tenemos que lograr es que la competencia se quede sin nada, sin absolutamente nada”. Tal visión carnicera, fue uno de los motivos por lo que dije buenas noches, muchas gracias, pero me parece interesante esa anécdota para pensar bajo que concepto funciona la publicidad en el Perú, y como la consumimos nosotros.
En el caso del comercial de la San Martín, lo gracioso de este es que está hecho por los publicistas interesados por buscar la inclusión (eso dicen) y por ello tomo una frase del útero: Perdón, amigos de Toronja, ¿qué tiene que ver una cosa con la otra? Desde mi humilde punto de vista, aquí podría ver dos cosas, la primera es que, la cruda realidad nos muestra que un universitario, de cualquier universidad (aunque valgan verdades, algunas universidades pueden ofrecerte más oportunidades laborales en algunas carreras, por convenios u otros motivos) no está libre de trabajar de cualquier otra cosa que no tenga nada que ver con lo que había estudiado. Y la segunda es que no tiene nada de malo hacer armarios o poner curitas, si eso es parte del camino a ser profesional, o si es el derecho de piso que tienes que pagar, o si esa es la chamba que encontraste por el momento, o si esa es la chamba que te hace feliz, o si esa es la chamba que feliz o no te da de comer… el problema para mi, radica en el tono que se le da a la comparación entre “cuando soñaste ser (x) no te imaginaste (x)”
Gustavo Faverón dice que “El comercial de San Martín alude a las universidades malas y mediocres de las cuales el Perú está repleto. Y obviamente trata de distanciarse de ellas. (…) La San Martín no está hablando de carpinteros, está hablando de profesionales universitarios que se convierten en subempleados debido a la mala formación que se les da, así de simple“. La universidad no hace al alumno, sino muchos estudiantes de universidades estatales estaríamos condenados a quemarnos en las llamas de la mediocridad de por vida, ante las falencias teóricas y las pocas posibilidades prácticas que nos presentan nuestras casas de estudios.
Y claro, el enfoque que le quisieron dar es que te preparan mejor que en otras universidades, para cumplir tus “sueños profesionales”, pero cosas como la de filmar bautizos o construir un closet, o reparar radios… supongo que tal vez haya gente que vive de eso se pregunta que cuernos tiene de malo que filme bautizos para que la publicidad de una universidad lo ponga en un rango comparativo inferior. ¿La lógica de “quien estudió en la universidad es mejor que quien no”?
Hay muchas cosas cuestionables y satirizables en el comercial, por ejemplo, como dice la pluma desenvainada, “Un lugar común lo vemos en el sueño idealizado del spot, donde una chica, quien supuestamente ha alcanzado su meta, presenta una noticia desde la Casa Blanca (que viva el Perú).” ¿Eso quiere decir que buen periodista es sólo quien llega a salir del país? ¿La San Martín es una universidad exclusiva para estudiantes de periodismo que sueñen con trabajar en el extranjero? ¿El sueño máximo de un periodista es transmitir desde la puerta de la Casa Blanca? Disculpen el desvarío, uno se contagia…
El Paki sostiene que la gente está hiper sensible con el tema y que está viendo exclusión y discriminación por todos lados. Yo diría que no. ¿Intuímos qué dirían Bruce y Tanaka sobre el tema? Podemos ponernos a analizar de ahora en adelante no sólo este, sino muchos otros comerciales, a ver si sacamos algo más productivo de tanto análisis.
Al final, en la calle…
- Seas de la universidad que seas, si no la luchaste para conseguir chamba, fuiste super suertudo, tuviste buenísimos contactos o te la supiste buscar.
- No todos los que terminan ejerciendo su carrera u ocupando un buen puesto laboral lo hacen por mérito profesional. No todos los que no terminan la carrera al final no trabajan en lo que quieren. Y no todos los que trabajan en otra cosa que no tiene que ver con la carrera son malos profesionales.
- Al final, cuando uno tiene un sueño, si en realidad se lo cree, hace lo imposible por hacer que la realidad sea lo más parecido. Aunque en el camino para manejar un robot, hayas tenido que reparar radios antes.
- Hay gente conformista, eso ni dudarlo. De la San Martín, de la San Marcos, de la PUCP, de la Villa, etc., etc., etc., y no importa lo que esa gente se soñó, pues nunca se dio el trabajo de hacerlo realidad.
- Si uno soñó con reportear desde la puerta de la Casa Blanca y termina filmando bautizos…habrá que ver porque, ¿no? Pero supongo (y he visto) que poco tiene que ver en ello su alma mater.
Además de lo dicho, también dicen: El morsa, choledad privada, utero.tv (buenísimo, pero aunque es super gracioso, el final no era tan necesario), JAG, Hans
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March 31st, 2008 at 10:13 pm
Cuando me soñé profesional, no me soñé vendiendo mi pluma ni mis videos al mejor postor y aparecer luego como un triunfador ante el statu quo del sistema.
Yo egresé hace muchos años de la carrera de Ciencias de la Comunicación. Fui de esos jóvenes entusiastas que tenían en la universidad San Martín compañeros que eran cero a la izquierda en los estudios y a quienes muchas veces tuve que ayudar en los repasos y monografías de investigación. Cuando salimos, cada uno tomó su camino, navegué por varios diarios y canales de Tv. Pero había algo en mí que no les gustaba a mis “patrones”, yo era reacio a manipular las noticias para engatuzar a la gente: “mete más sangre a la nota”, “hay que joder a ese comunista”, “no,no… no libres al tipo así sea inocente, di que puede que sea culpable, para mantener al público en la noticia”…
En los tiempos de Fujimori y Montesinos fue peor: “choche… -me decían algunos amigos- has tu periódico, Vladimiro está pagando tres mil dólares por carátula… contratas dos redactores, pones un televisor para sacar las noticias y listo. El negro Olaya hace eso.
pero yo en mis trece, no daba mi brazo a torcer, la verdad es la verdad y debe estar al servicio de la gente que debe tener la oportunidad de saberla. Poco a poco se me fue achicando los espacios, hasta que la última vez recalé en un periódico contestatario, mi último refugio, y el de otros compañeros de mi mismo pensamiento; allí combatimos contra la derecha que impuso a tinta y luces de sets a Alan García. Nuestro pequeño medio de prensa fue atacado por todos lados, decían que eramos terroristas, que Chávez, el presidente de Venezuela, nos financiaba, que nuestra Barricada de la verdad era un periódico chicha amarillista, etc. etc. Las Rosamarías y las Valenzuelas nos atacaron creyendo que éramos una sarta de oportunistas recibiendo ingentes sumas de ONGs comunistas. Pero no, nuestro periódico lo hacíamos con los aportes de la gente progresista y de los excluidos que veían en él al único órgano mediático que los reconocia como ciudadanos peruanos, era gente de Huaycán, de Zapallal, de provincias; pero apenas alcanzaba para la imprenta, para los redactores sólo teníamos a veces un menú o sólo plátanos para la amanecida de trabajo, ni decir que descanzábamos sobre el frio piso. ¡Y gente como Pedro Salinas o Tafur, desde sus cómodas butacas, proclamaban que se nos mantenían con onerosos petrodólares venezolanos!
Y es que los mentirosos y los comodines le temen a la verdad. De ello existe una prueba más que evidente: el nuevo paria del periodismo es César Hildebrantd; se enfrentó a la derecha y a su nuevo representante Alan García, hoy nadie le da un espacio, aunque sea alquilado, en la televisión. Esa es la libertad de prensa que existe en el Perú. Y esa es supongo la que no quieres apoyar en tu carrera.
Yo lo creo así, por eso no ejerzo mi carrera de periodista, sino cuando las cosas y mis posibilidades económicas me lo permiten.
En cambio, mis excompaños de la universidad, aquellos que apenas sabían mirar más allá de sus narices, pasan delante de mí con sus automóviles modernos, hoy son productores de noticieros, directores, reporteros, jefes de redacción, editores, etc. etc. porque ellos sí vendieron sus conciencias y algunos incluso pasaron unos meses en prisión por corruptos; sin embargo, hoy están otra vez trabajando como si nada y con mejores sueldos. El delito y la corrupción en el Perú sí paga.
Mientras, mis compañeros de la verdad, viejos, pero no vencidos, andan a pie y con los bolsillos vacíos, camino hacia la historia: es el precio de ser honesto en el periodismo.
April 1st, 2008 at 3:46 pm
Compañera, aplaudo el coment anterior, sólo que… estábamos hablando de otra cosa!!!
Defiendo mi posición, respetando tu opinión, la gente está harto sensible por el tema de la exclusión, el comercial en sí se puede interpretar de diverso modo, los que le defienden no han sabido estructurar bien sus argumentos, por lo que, caen rápidamente.
La publicidad en el Perú, de hecho que es excluyente, pero ese es tema para muchos otros posts.
Difiero nuevamente contigo, creo que lo que hizo Ocra era muy necesario, como para bajarle el tono al debate.
Un abrazo!
April 1st, 2008 at 5:11 pm
Varias cosas: el comentario anónimo es algo que se desprende de las crìticas a la universidad (a las que no necesariamente me referí), pero es vàlido que las haga saber, no?
Entiendo perfectamente tu punto de vista Willie, pero a lo que quería llegar es precisamente a que la publicidad es muy excluyente, y que este caso no es el ùnico, así que si nos ponemos saltones por este comercial (donde es anecdótico que los inclusivos toronjos sean los responsables), pues tendríamos muchas más cosas que analizar, a ver si sacamos algo más productivo de nuestro debate.
Y lo del video, como tú dices: relajó el debate, lo desvió un poco, pero nada, eso no quita que sea un video sano y sagrado…
April 1st, 2008 at 7:17 pm
Mi comentario anterior no sólo se desprende de tema, sino que está inmerso en él. ¿Qué implica ser un buen profesional en el periodismo o publicidad? ¿Lograr las mejores posiciones dentro de un medio de comunicación a costa de destrozar su dignidad y ética? Miren el tipo de gente que está en televisión, ninguno se salva de haberle hecho juego a la corrupción, a la desinformación y al aplanamiento de la opinión crítica de la gente.
La diferencia entre los “mediocres” y los “exitosos” ¿cuál es? ¿El que logra sendos favores laborales o quien mantiene firme su posición aun a costa de ser desaforado de su profesión?
Por eso, prefiero ser digno, aunque sea filmando bautizos y cumpleaños; a ser un rico productor de farsas en la prensa.
Por ejemplo, recuerdo que domingo 15 de abril de hace un año, en el noticiero Domingo al Día de América Televisión se pasó un reportaje o (¿publicherri?) acerca de un lugar donde peinan a la moda a las niñas. Desfilaron un grupo de ellas,todas blancas y entre ellas una mestiza y una reportera las entrevistó. Como era previsible, empezó por la más blanquita y luego siguió una por una haciendo preguntas a las demás niñas; pero increiblemente cuando le tocó el turno a la niña mestiza, pasó de largo dejando a la pobre con la boca abierta, totalmente desilusionada. Esa reportera, es sin duda una triunfadora porque ha llegado a pertenecer a un canal grande; pero su actitud pinta de cuerpo entero su personalidad mediocre.
En estos tiempos de libre mercado la enseñanza poco humanista de las universidades, sobre todo en las facultades de comunicación, llena la cabeza de prejuicios a los estudiantes. Estos prejuicios se basan en los estereotipos y “estudios psicológicos” que se imparten en muchas materias “altamente técnicas”.
Recuerdo que la universidad, cuando discutíamos acerca de la elaboración de un aviso publicitario, siempre aparecían dos opiniones contrarias; los que abogaban por que a la gente hay que ofrecerle los estereotipos triunfadores (gente blanca, de status, con dinero, etc.)para asociar el producto con las ansias de “ser alguien” del público. Y nosotros que decíamos que ello implicaba que tácitamente a través del aviso estábamos alimentando la idea que quienes no eran blancos eran unos fracasados, la publicidad al servicio de la exclusión y el racismo.
Hoy, seguimos en lo mismo. Se ve cada aviso en televisión que es una alegoría canalla a la exclusión, en un país como el nuestro tan susceptible a estas cosas.
April 2nd, 2008 at 3:05 am
Tienes razón, a eso me refería con que no todo el que trabaja en la carrera que estudió es precisamente bueno, o mejor que quienes no.
Insisto en que espero que a partir del debate que se ha abierto en la cholósfera a partir de este comercial, mantengamos los ojos abiertos, atentos y vigilantes, para tratar de lograr algo más que un interesante intercambio de ideas e información. Y nosotros comunicadores, aun más no?
June 17th, 2008 at 4:52 pm
[...] que pensar en grande significa no asumir la realidad peruana tal cual. Creo que me puedo remontar al rollo que se armó con el comercial de la USMP (la universidad que piensa en grande y que está volviendo a pasar su tan mentado spot [...]
June 17th, 2008 at 5:02 pm
[...] que pensar en grande significa no asumir la realidad peruana tal cual. Creo que me puedo remontar al rollo que se armó con el comercial de la USMP (la universidad que piensa en grande y que está volviendo a pasar su tan mentado spot [...]
June 19th, 2008 at 6:39 am
[...] es el video, pero si tengo que decir que es uno de los mejores videos que le he visto a la siempre tan vituperada (y muchas veces con razón) publicidad peruana. Aquí muchachos, se [...]
July 28th, 2008 at 2:32 pm
Nadie en su sano jucio y que tenga un poco de autoestima se puede considerar universitario en la San Martìn,(más conocida como el Arca de Noe)o en la Villarreal (el establo)lastimosamente somos selectivos,y si queremos ser profesionales primero escogeremos San marcos o la UNI así tengas plata o no, pero, la realidad contrasta con la industria de los deseos que es la publicidad; esta metáfora capitalista que solo produce consumidores, nos cree ilusos, triunfar es un concepto multidisciplinario, si piensan que tener dinero vendiendo ilusiones o tapando corrupciones es sinónimo de progreso allá ellos con sus conductas atávicas, sino hay que preguntarles cuánto hicieron por ser más humanos y cuánto hicieron para construir sociedades más justas para poder trascender.Disculpen si es que estudian en esas universidades pero es más importante que usteden hagan a la universidad porque ellas las que lucran con la educación no harán nada por ser mejores profesionales.