¿Qué pasó? Las “conclusiones” son sencillas: luego de mandarse un gran rollo acerca de la “gloriosa institución” que nos acogió aquella tarde, un rollo con mucho sustento, hay que reconocerlo, los señores de verde olivo colpasaron. Explico: luego de demostrarnos lo valioso de su trabajo y la importancia de las Operaciones Psicológicas dentro del Ejército (dicen ellos que las usan para motivar a los soldados, sobre todo en tiempo de guerra), se quedaron sin argumentos al preguntarles por las operaciones psicológicas “hacia afuera”.
Con una operación psicológica “hacia afuera” nos referíamos a la información que dan (o que no dan) a los medios, y a la imagen que buscan proyectar ante la opinión pública, que como todos sabes, básicamente es la idea de un Ejército indestructible. El problema fue cuando a un par de personas dentro del auditorio se nos ocurrió preguntar cuántas veces “han mentido” (las preguntas fueron un toque más elaboradas) o han ocultado, o no han reconocido a pesar de ser evidentes, debilidades o errores de la institución, en épocas no necesariamente de guerra o de conflicto.
Lo sé, es obvio que nadie, en general, quiere reconocer ciertos errores, y sería ingenuo pensar que justamente las FF.AA (Fuerzas Armadas) reconocerían debilidades, cuando ellos venden la imagen de indestructibilidad a prueba de balas, pero se lanzó la pregunta esperando una respuesta “honesta” de los señores de verde olivo. Una respuesta que no llegó en público. Sinceramene empecé a sentirme insultada, ¿Creían que por ser “sólo estudiantes de periodismo” (sic) debíamos dedicarnos a aplaudir, tomar apuntes y hacer preguntas como quien hace una nota meramente informativa?
A la hora del coffee break, que fue inmediatamente después de las preguntas incómodas, se me acercó un señor a responderme lo que todos sabemos: que el Ejército no puede revelar cierta información porque estropearía estrategias de lucha contra la subversión, la delincuencia, etc. “Pero esa no era precisamente mi pregunta, señor”. “Ah señorita, es que por cuidar de la institución a veces hay información que no se puede dar. Pero el no decir todo no implica necesariamente mentir. Se puede decir la verdad, sin dar toda la información. Y no confunda información con propaganda pues”…
Esto recién empezaba. Casi me estaba arrepintiendo por no haberme quedado a dormir en casa, aprovechando el día libre en la oficina…pero si ya estábamos ahí, a caminar derecha, enderezar los tacones y estirar la blusa…a seguir adelante pues el siguiente paso era la mesa de trabajo acerca de la CVR. Obviamente, me metía en un terreno complicado.
“Información y Desinformación en el Informe de la CVR”
Fue una tendenciosa y terriblemente (muy) parcializada exposición que analizaba las conclusiones de la CVR en lo referido a las FFAA, y confieso que el debate me llegó a resultar aburrido. Los militares manejan siempre el discurso de lo terrible que significa estar en zona de conflicto, lo difícil que fue trabajar hace 20 años en zonas como Ayacucho y la necesidad de disparar antes que te disparen. Nadie los culpa de ello, y creo que nadie con dos dedos de frente desmerece su labor, al contrario.
Sin embargo, el error (creo yo), está en querer defender lo indefendible, pretender ocultar los abusos de autoridad y querer mantener una imagen de mártir o de salvador que nunca se equivoca y que tiene derecho a todo, forzando muchas situaciones al límite. ¿Profundizamos en temas de DDHH? Manan! Imposible! Vamos, nadie es perfecto, el informe de la CVR puede haber tener errores, pero es un documento valiosísimo para el proceso de construcción de memoria histórica en el país. Pero los señores verde olivo no me quisieron responder preguntas como “¿por qué pretender que los comisionados de la CVR reconozcan errores en su trabajo, si ustedes no reconocen errores en el suyo?”
“Usted me habla de posibles casos aislados. Otro día podremos conversar de eso señorita, tenemos su teléfono, su correo, podremos ubicarla e invitarla a otro evento”. Realmente no se si era una amenaza o una invitación. “Además, póngase a pensar, cuantos compañeros que expusieron su vida antes, que ven a otros compañeros juzgados injustamente, van a querer volver a luchar en caso de un posible rebrote de terrorismo”, ¿la táctica del miedo?
Finalmente, nuestra mesa concluyó (en resumen) lo siguiente:
1. Reconocer y valorar la labor del Ejército durante la época del conflicto armado. (sería tonto no hacerlo) 2. Sin embargo, creemos que las FFAA deben reconocer los excesos cometidos y valorar lo positivo del trabajo y posterior informe de la CVR (puesto que en la exposición no reconocían nada bueno en este. Su mejor defensa era el ataque y el sarcasmo al mejor estilo de Cecilia Valenzuela) y 3. Las FFAA deberían buscar tender puentes de apertura con los medios. (larga historia de esto último, para otro post será)
Es triste (y obvio?) mencionar que al momento de leer las conclusiones al pleno no leyeron nuestro segundo punto, y aunque mis compañeros no se asombraron por ello, a mi se me ocurrió ir a reclamarle a los moderadores de mesa, que me dieron respuestas que lindaban con lo estúpido, por lo que me guardo de reproducirlas. “Antes que me sigan viendo la cara de tonta que no tengo, me retiro. Hasta luego señores, gracias por todo”. Antes de irme, entre sus risas nerviosas alcanzaron a preguntarme ¿de qué universidad es usted? “San Marcos, señor”. “Ah, con razón”
Entonces ese día aprendí que para el Ejército “la prensa es la culpable de (casi) todas sus angustias“, que los estudiantes de periodismo “aún no sabemos lo que es la vida“, que “no dar la información completa no implica mentir“, que pertenecer al Ejército no es nada sencillo, que ellos quieren ser más abiertos con los medios “pero los medios no los dejan” (vamos, esa es chamba de ambas partes), que cualquier cosa ellos tienen mi correo y mi teléfono, que los sanmarquinos somos conocidos por reclamar y que el siguiente video es una suerte de psicosocial. Se agradece la atención prestada…
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November 30th, 2007 at 2:57 pm
Buen post. Felicitaciones por la valentía. “La prensa es culpable de casi todas sus angustias” jajajaja.
Saludos
December 1st, 2007 at 4:40 am
creias qe los milicos te iban a decir “La verdad” ILUSA!!!!! jajaajajajajaja bueeena, a ti que te encanta pelearte, rclamar y todas esas vianas, estabas en tu salsa no Catalina? un beso
December 1st, 2007 at 7:24 am
“En un lugar del país, un grupo de hombres se está entrenando para matar. El gobierno les llama Ejército”.
Kent Brockman.
December 1st, 2007 at 11:56 pm
“Militar: Animal gregario, viste de verde. En tiempo de paz lo alimentamos, en tiempo de guerra, también”. Algo así decía mi padre y la experiencia venezolana me dice que -detalles más, detalles menos- todos los militares son iguales. Vale la valentía del post y del enfrentamiento, auqnue dudo que alguien pueda cambiar esas mentes programadas para censurar.
December 12th, 2007 at 6:18 am
Catalina, si tubiera el trabajo de mierrr qu yo se que tienes, me hubiera quedado en casa descansando. Los militares son esa rama de la sociedad que nunca se equivoca, no pierdas tu tiempo escribiendo sobre ellos.
Tu ex dice algo de mentes programadas y eso suena a mucho robocop, los militares no son automatas tampoco sino personas. sigue contando tus historias.
Un beso, C.
December 29th, 2007 at 3:30 pm
Llegue a este post por recomendacion de Jomra y la verdad que vale la pena…..
Es lo que tiene la verticalidad de ciertas instituciones, las anteojeras antes que el analisis….. Pero tambien la falta de inteligencia para dorar la pildora, y creeme que hay formas de hacerlo y al parecer no sabian ninguna.