Archive for November, 2007

November 27 2007 6 Comments

La Escuela de Operaciones Psicosociales (o como no responder lo que preguntan futuros periodistas)

Se me acaban los días universitarios (por fin?!) y aprovechando al máximo las oportunidades que mi escuela (aún) me regala, hace un par de semanas fui a un seminario organizado por la “Escuela de Operaciones Psicológicas y Comunicación Social del Ejército”, o la Escuela de Cortinas de Humo, como les llamo cariñosamente, del cual salí más que decepcionada.

¿Qué pasó? Las “conclusiones” son sencillas: luego de mandarse un gran rollo acerca de la “gloriosa institución” que nos acogió aquella tarde, un rollo con mucho sustento, hay que reconocerlo, los señores de verde olivo colpasaron. Explico: luego de demostrarnos lo valioso de su trabajo y la importancia de las Operaciones Psicológicas dentro del Ejército (dicen ellos que las usan para motivar a los soldados, sobre todo en tiempo de guerra), se quedaron sin argumentos al preguntarles por las operaciones psicológicas “hacia afuera”.

Con una operación psicológica “hacia afuera” nos referíamos a la información que dan (o que no dan) a los medios, y a la imagen que buscan proyectar ante la opinión pública, que como todos sabes, básicamente es la idea de un Ejército indestructible. El problema fue cuando a un par de personas dentro del auditorio se nos ocurrió preguntar cuántas veces “han mentido” (las preguntas fueron un toque más elaboradas) o han ocultado, o no han reconocido a pesar de ser evidentes, debilidades o errores de la institución, en épocas no necesariamente de guerra o de conflicto.

Lo sé, es obvio que nadie, en general, quiere reconocer ciertos errores, y sería ingenuo pensar que justamente las FF.AA (Fuerzas Armadas) reconocerían debilidades, cuando ellos venden la imagen de indestructibilidad a prueba de balas, pero se lanzó la pregunta esperando una respuesta “honesta” de los señores de verde olivo. Una respuesta que no llegó en público. Sinceramene empecé a sentirme insultada, ¿Creían que por ser “sólo estudiantes de periodismo” (sic) debíamos dedicarnos a aplaudir, tomar apuntes y hacer preguntas como quien hace una nota meramente informativa?

A la hora del coffee break, que fue inmediatamente después de las preguntas incómodas, se me acercó un señor a responderme lo que todos sabemos: que el Ejército no puede revelar cierta información porque estropearía estrategias de lucha contra la subversión, la delincuencia, etc. “Pero esa no era precisamente mi pregunta, señor”. “Ah señorita, es que por cuidar de la institución a veces hay información que no se puede dar. Pero el no decir todo no implica necesariamente mentir. Se puede decir la verdad, sin dar toda la información. Y no confunda información con propaganda pues”…

Esto recién empezaba. Casi me estaba arrepintiendo por no haberme quedado a dormir en casa, aprovechando el día libre en la oficina…pero si ya estábamos ahí, a caminar derecha, enderezar los tacones y estirar la blusa…a seguir adelante pues el siguiente paso era la mesa de trabajo acerca de la CVR. Obviamente, me metía en un terreno complicado.

“Información y Desinformación en el Informe de la CVR”

Fue una tendenciosa y terriblemente (muy) parcializada exposición que analizaba las conclusiones de la CVR en lo referido a las FFAA, y confieso que el debate me llegó a resultar aburrido. Los militares manejan siempre el discurso de lo terrible que significa estar en zona de conflicto, lo difícil que fue trabajar hace 20 años en zonas como Ayacucho y la necesidad de disparar antes que te disparen. Nadie los culpa de ello, y creo que nadie con dos dedos de frente desmerece su labor, al contrario.

Sin embargo, el error (creo yo), está en querer defender lo indefendible, pretender ocultar los abusos de autoridad y querer mantener una imagen de mártir o de salvador que nunca se equivoca y que tiene derecho a todo, forzando muchas situaciones al límite. ¿Profundizamos en temas de DDHH? Manan! Imposible! Vamos, nadie es perfecto, el informe de la CVR puede haber tener errores, pero es un documento valiosísimo para el proceso de construcción de memoria histórica en el país. Pero los señores verde olivo no me quisieron responder preguntas como “¿por qué pretender que los comisionados de la CVR reconozcan errores en su trabajo, si ustedes no reconocen errores en el suyo?”

“Usted me habla de posibles casos aislados. Otro día podremos conversar de eso señorita, tenemos su teléfono, su correo, podremos ubicarla e invitarla a otro evento”. Realmente no se si era una amenaza o una invitación. “Además, póngase a pensar, cuantos compañeros que expusieron su vida antes, que ven a otros compañeros juzgados injustamente, van a querer volver a luchar en caso de un posible rebrote de terrorismo”, ¿la táctica del miedo?

Finalmente, nuestra mesa concluyó (en resumen) lo siguiente:

1. Reconocer y valorar la labor del Ejército durante la época del conflicto armado. (sería tonto no hacerlo) 2. Sin embargo, creemos que las FFAA deben reconocer los excesos cometidos y valorar lo positivo del trabajo y posterior informe de la CVR (puesto que en la exposición no reconocían nada bueno en este. Su mejor defensa era el ataque y el sarcasmo al mejor estilo de Cecilia Valenzuela) y 3. Las FFAA deberían buscar tender puentes de apertura con los medios. (larga historia de esto último, para otro post será)

Es triste (y obvio?) mencionar que al momento de leer las conclusiones al pleno no leyeron nuestro segundo punto, y aunque mis compañeros no se asombraron por ello, a mi se me ocurrió ir a reclamarle a los moderadores de mesa, que me dieron respuestas que lindaban con lo estúpido, por lo que me guardo de reproducirlas. “Antes que me sigan viendo la cara de tonta que no tengo, me retiro. Hasta luego señores, gracias por todo”. Antes de irme, entre sus risas nerviosas alcanzaron a preguntarme ¿de qué universidad es usted? “San Marcos, señor”. “Ah, con razón”

Entonces ese día aprendí que para el Ejército “la prensa es la culpable de (casi) todas sus angustias“, que los estudiantes de periodismo “aún no sabemos lo que es la vida“, que “no dar la información completa no implica mentir“, que pertenecer al Ejército no es nada sencillo, que ellos quieren ser más abiertos con los medios “pero los medios no los dejan” (vamos, esa es chamba de ambas partes), que cualquier cosa ellos tienen mi correo y mi teléfono, que los sanmarquinos somos conocidos por reclamar y que el siguiente video es una suerte de psicosocial. Se agradece la atención prestada…

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November 22 2007 3 Comments

Y sin embargo, Lucía…

Hay cosas en la vida que el dinero no puede comprar. Por ejemplo, la magia de estos dos señores dejando volar canciones. Una escapada de esas que te impulsan a seguir adelante. Una foto que valió la pena todo el correteo, una ubicación inesperadamente privilegiada y la cámara del celular que aofrtunadamente no se portó tan mal. Salud!

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November 03 2007 No Comment

Otro incendio, misma mesa, mejor suerte

Salí del trabajo corriendo. El motivo primario era desde ayer, el ir al cine a ver una película que resultó buenísima (El Espíritu de la Pasión), pero hoy surgió otro inesperado, gracias a que desde mi (por ahora) oficina, en un quinto piso del Centro Histórico de Lima, tuve, durante toda la tarde, una “vista privilegiada” de otro incendio hoy en Mesa Redonda. O de la grandiosa cortina de humo que éste formó.

¿Cómo me enteré del incendio? Recibí la llamada más extraña del mundo. “Señorita, disculpe, no tendrán ustedes que son una institución tan grande, por casualidad el teléfono de los bomberos o de serenazgo?” O sea…nada que ver pues! Y el señor me contó que había un incendio en Jirón Puno, felizmente sin muertos ni heridos. El resto de la información empezó a llegar por gentil cortesía de mis amigos que tuvieron a bien enviarla a mi correo, y por gente que seguía llamando para hacer preguntas sobre el incendio…que estaba a más de diez cuadras de la oficina. “Señores, disculpen, no tengo manera de saber detalles por el momento!!

Decía. Luego de tres horas en las que veía la columna de humo crecer a un ritmo atemorizante, y de escuchar un sonido tan parecido a la explosión de un balón de gas a lo (no tan) lejos, maldije a la radio que no funcionaba, a mi mp3 y a las web que no podía revisar. Salí por fin a las 7 p.m. e inconscientemente mis pasos me llevaron a la av. Abancay. A la oscuridad, la confusión, el desorden de Abancay sin tráfico y de los muchos comercios aún abiertos alrededor, porque la vida continúa y a ellos no les pasaba nada. Así de sencillo.

Llegué al incendio con las manos en el bolsillo, no sé porque cierta tristeza me invadía. Y cierta bronca que, ahora caigo en cuenta, es el motivo por el que mi estómago se resiste a mis tallarines verdes ahora. Y a quién no le dan bronca enterarse de cosas como esta, que informa Terra España, bajo un acertado título Incendio en zona comercial de Lima donde murieron 280 personas en 2001:

Según testigos consultados por Radio Programas del Perú (RPP), el incendio empezó alrededor de las 16.00 horas (21.00 GMT) en la galería comercial ‘Geraldine’, ubicada en el jirón Puno, tras una explosión y una llamarada que alcanzó varios pisos de la galería. Los bomberos debieron luchar no sólo con la falta de agua en el lugar, sino con la persistencia de los comerciantes por ingresar a la galería para recuperar sus mercancías, juguetes y plásticos en su mayoría, arriesgando sus vidas.

¿Por qué acertado el título? Supongo que a estas alturas, muchos han visto las imágenes en la que los bomberos sufrían por agua…una situación increíble para quienes recordamos las imágenes del 29 de diciembre del 2001 (ahí en Caretas). Y aunque nuestro querido y resucitado alcalde de Lima haya anunciado (vía RRP) una denuncia contra responsables del incendio, ¿de quién es la (ir)responsabilidad en el caso de la falta de agua en la zona? Si Defensa Civil predecía el incendio, como informa El Comercio, pues ¿por qué no se puso alerta y tomó previsiones? ¿O es que el incendio se les adelantó un poquito? Responsabilidad compartida, señores! Comerciantes irresponsables, autoridades descuidadas. ¿Casi, casi como el 2001? Sólo que esta vez, milagro de octubre, no hay muertos ni heridos que lamentar.

Llegué a la esquina Puno / Abancay, el paso estaba, obviamente, cerrado. Miré el reloj y ya habían pasado tres horas aproximadamente desde la hora en la que me avisaron que comenzara el incendio. Desde mi “cómoda posición” en el límite entre la acera y la pista, aún se avistaban sombras anaranjadas y chispazos acuosos. “Avance, despeje la vereda“. Del cordón policial, una voz me hace recordar que no estaba de comisión, sino que salía de la oficina…así que media vuelta, caballera nomás, camino al lado del sujeto que intentó sacarle el celular (o alguna otra cosa) a un señor que reaccionó e inexplicablemente sólo lo miró feo y lo mandó a la mierda, siguiendo su camino al mismo paso cojo. Me paro en seco, tomo impulso y empiezo a casi correr: al “choro” no lo volví a ver, ni tengo intenciones que eso suceda.

Regresé cabizbaja, entre las risas nerviosas del tumulto que me rodeaba, agarrando sus bolsas, carteras y demás cachibaches. Salí escuchando expresiones como “mira, se ve desde aquí“, o “a esa hora yo estaba…”, o “vamos, vamos, ya miraste, vamos rápido“. Yo también me iba rápido, casi escapando del cazador de celulares y porque mi buena amiga me esperaría para ir al cine. Creo que eso tampoco me gustó. Aunque no podía hacer nada en ese momento (obvio), casi parecía que “conmigo no era”. Y se sintió raro. Subo al vehículo, rumbo a San Miguel, pero aún sigo pensando en las causas y consecuencias del incendio, y en como es más que recontra probable, que antes que las partes reconocieran sus errores, la pelota se pasará de mano en mano como velita de Navidad.

La buena noticia: a las 12. 23 a.m El Comercio informa que se controló el fuego, aunque no se apagan todas las llamas aún.

Links: Fotogalería de El Comercio, La portada de RPP a las 2 a.m, ¿Cerrarían Mesa Redonda? (La República), un bombero afectado (audio de RPP), especial y videos de Perú.com, la cobertura de Andina, nuestra querida blogósfea peruviana y las googlenews.

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November 02 2007 2 Comments

Sangre, sudor y lágrimas, Señor

Lágrimas y corridas de toros para Señor de los Milagros en Perú“, es el título de una nota de Reuters, en la que se trata de retratar, de forma bastante sosa, la procesión del Señor de los Milagros.

La procesión, que cada vez que sale bloquea todas las vías de tránsito motorizado, paseando la imagen de un Cristo que ha soportado todos los temblores y terremotos, y que forma un manchón de puntitos morados moviéndose casi casi al mismo compás, juntan a todo tipo de gente: choros, chinos, criollos, ambulantes, deambulantes, fieles, infieles…y “la fe” no distingue entre quien da la mano y quien te mete la mano (al bolsillo).

No tengo nada en contra de la procesión, más si en contra del parlante que han colocado en Las Nazarenas y que compite con el escándalo de bocinas y motores de la avenida Tacna. No tengo nada en contra de la procesión, más si del festival de souvenirs con el que te suelen invadir los vendedores. Y claro que no tengo nada en contra de la procesión, pero si en contra de las corridas de toros. Lo siento, pero para mi no es nada artístico presenciar la muerte de un ser vivo por puro placer, y mucho menos de manera tan atroz.

Al leer el título de la nota de Reuters me puse a pensar en la manera tan triste en la que se presenta la tradicional procesión al mundo. Entre las lágrimas vertidas por los fieles y la sangre derramada en Acho, gotitas de sudor caen, Señor. ¿Y si nos concedes el milagrito de ser un poquito coherentes? O bueno, ¿un poquito menos incoherentes?

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