Pasando con roche: No empatamos, perdimos

Debió ganar Bolivia. No tiene nada que ver con que papá naciera en la tierra de Evo Morales. Naa. Cuando veíamos partidos Perú - Bolivia, el viejo peleaba conmigo. Pero esta vez le “hubiera” dado la razón: debió ganar Bolivia. No porque haya tenido un juego extraordinario, sino porque jugó mejor que Perú. Y ese 2 - 2, demuestra que la Sarita debe ser santa.

Los dos goles de Pizarro fueron de milagro. La buena actuación del Perú ante Uruguay, fue lo que salvó la clasificación a cuartos, porque hoy la mediocridad que Perú plasmó en la cancha, con la tonta bendición por parte de Julio César Uribe, no tenía nombre. Hoy fue imposible explicarle a mi sobrino porque Pizarro era primero delantero, luego defensa, luego volante y así sucesivamente. Hoy fue imposible explicarle porque Uribe no se alegraba ante el primer gol de Pizarro. Hoy me fue imposible explicarle a mi sobrino de cinco años, que significa mediocre. Y también me fue imposible explicarle porque preferí ver el segundo tiempo con un montón de gente mayor, con un lucky ligth de por medio.

Perú no fue más que Bolivia. Perú, hoy no fue. Uribe desgració a la selección con su 4-2-4. Como si el medio campo fuera el fuerte de la selección. Pizarro, de milagro, fue más que el capitán, el salvador, el Cristo que cargó con la cruz que los maestro de la ley (Burga, Juvenal Silva y toda la mancha que puso a Uribe a la cabeza de la selección, en elección muy cuestionada por la opinión pública) condenaron la esperanza futbolística del pueblo.

Y ahora los niños admiran mucho más a Pizarro. Hoy no sólo fue el buen jugador que se luce en Europa, hoy también fue el buen jugador y el buen capitán que siempre necesitó la selección. Y que sigue necesitando. Claudio, la de hoy, repítela hasta el último día que te pongas la rojiblanca.

Sufrimos. Nuestros hígados, estómagos, pulmones y corazones sufrieron. Masoquistamente nos enganchamos 90 minutos a América tv, y sufrimos. Sufrimos de rabia, de nervios, o de indiferencia. Y comprobamos que la suerte y los milagros existen, porque otra explicación a este resultado, no le podemos encontrar.

Arriba Paolo la buscó, mientras abajo Vílchez se hacía pipí en el short, jugando a los pasesitos con Butrón. Joel Herrera…¿por qué? (no más comentarios). Mientras Farfán se iba desde el principio, y se nos acabó de ir porque Uribe no le daba bola, esperando que corra tras la redonda, con una sola pierna. Y se fue, en ambulancia.

Lo bueno es que no ví en el equipo una sonrisa triunfalista al final del partido. Lo bueno es que todos se fueron, seguro dándole gracias a Dios por el milagro. Espero que también repitiendo, en acto de contricción, que prometen con su ayuda, no volver a pecar más.

Más: foto tomada del útero, q lanza una pregunta interesante, JAG nos recuerda que en el Perú la chela quiere salvar al fútbol, habla Oblitas, y hasta (vía El Comercio) habla Claudio.

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3 Responses to “Pasando con roche: No empatamos, perdimos”

  1. Prismatico says:

    Vaya al parecer ese es el sentir de muchos paisanos tuyos , me ha gustado lo que tienes a lado de la foto tuya, excelente. Saludos.

  2. Muy buen artículo y coincido contigo en un 99%.

    Saludos y buenas vibras.

    Kike

  3. Una verdadera desgracia nuestro técnico. Me lamento nuevamente. Qué pena la designación de JC Uribe como seleccionador nacional,


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