Y entonces…lo anularon (El Congreso y el Tribunal Constitucional)

Vía Canal 95, nueva sesión de dimes y diretes en el pleno (resumen de Perú21):

Quejas por doquier. La renuncia de un miembro de la Comisión encargada. Aurelio Pastor diciendo que no renuncia porque “no quiere sacar cuerpo”. Martha Hildebrant poniendo la nota “curiosa”, al declararse “rebelde a su portavoz”. Críticas de todos los partidos al proceso. Congresistas como Rosa Venegas, condenando el proceso porque “practicamente no sabían” por quien votaban.

Tengo que reconocer que Aurelio Pastor, dentro de su discurso furibundo y en algunos momentos tirado de los pelos, tiene razón en algo: ¿Por qué recién después del escándalo Ríos, todos se rasgan las vestiduras, y no durante la elección, y peor aún, durante todo el proceso? Lo anecdótico del discurso: Pastor está dispuesto a renunciar…si fuera preciso, ahora no es preciso. Dice.

Redundancias, inconsistencias. Igual anularon la elección de los magistrados del Tribunal Constitucional, por uninimidad (97) felizmente.

Sin embargo, personalmente tengo algunos puntos que quisiera destacar.

1. ¿Realmente quieren que creamos que sólo la comisión es “la mala de la película”? Es decir, los congresistas en sus votaciones fueron tan irresponsables como muchos de los ciudadanos que los pusieron en sus escaños. Para muestra un botón: el mismo día de la elección, en entrevista para una nota de Prensa Libre o de La Ventana (válgame Dios, con el zapping ya no recuerdo quien fue), Carlos Raffo afirmando que no conocía los méritos de la persona por la que había votado, pero que lo hizo por ser parte de una bancada disciplinada. Es lamentable que un plop sea la única expresión que sirva para no ocasionar un cólico biliar.
Me remito a la pregunta de Rosa María Palacios en entrevista a Lescano, Castro Stagnaro y Galarreta: ¿Por qué nadie pidió orden? El que no hayan votado en contra, no los hace mejores.

2.La cuestión moral no cuenta, hasta que la opinión pública haga bulla. Ejemplitos: Caso Pandolfi (¿si no fuera inhabilitado, lo contrataban a pesar de todo?), Caso Canchaya (Bueno, en este caso la congresista dijo que “no estaban en la época de la Inquisición, dónde se juzgaba el aspecto “moral”, ahora busco el link), actual elección del TC, hasta que no se hizo el escándalo por la foto, todo estaba bien, a pesar de las claras irregularidades de la elección, sobretodo por Paz de la Barra y Ríos Castillo.

3. El salir a decir “hay que anularlo”, otra vez luego del escándalo fotográfico, gracias al descubrimiento de Paola Ugaz y Óscar Medrano. Anoche, en Prensa Libre, Gorriti puso en limpio algo que hace un par de días me rondaba por la cabeza: Cuestionando la celeridad del proceso y el hecho de que doña Meche, don Jorgito, don Mulder y otros, votaran “alineaditos”…¿y ese milagro? ¿a qué santo hay que imputárselo?

Ahora la junta de portavoces, que es junta abierta para todo el que quiera (como Nancy Obregón que empezó a gritar como en plaza) dar su opinión. No creo que sigamos informando por este medio hoy (gajes del oficio), pero recomiendo al Tercer Piso (que promete seguir el caso), y los clásicos: Perú21 y La República.

Misterios sin resolver: pepitas.com, úterodemarita y buena acotación del morsa

Leave a Reply